sábado, 6 de septiembre de 2008

HECHOS DE CORRUPCION EN LA INTENDENCIA DE MAR DEL PLATA

Quizá parezca apresurado hablar de final cuando aún no ha transcurrido un año de gestión de Gustavo Arnaldo Pulti (GAP) en la ciudad, pero la renuncia de Eduardo Bruzetta como director de Gestión Ambiental municipal no es algo que pasó “como si nada”, como se ha señalado por ahí. Muy por el contrario, es el inicio de un escenario en el que ha quedado demostrado una vez más (¿cuántas harán falta?) que el poder del diario La Capital sólo existe en la cabecita tenebrosa de algunos actores públicos locales.
El matutino de Florencio Aldrey Iglesias (FAI) le dedicó a Bruzetta hasta un artículo para cubrirlo en su vergonzosa retirada, luego de asumir que fue él quien había prohijado un acuerdo contrario a derecho entre la cooperativa de recicladores CURA y una empresa privada. En este sentido, el dictamen del abogado Mariano Perticarari, director del área de Legal y Técnica, es harto elocuente.En horas más se inicia un procedimiento legal que debería poner al renunciado funcionario en manos de la justicia; una muy sólida denuncia está siendo redactada con detalles muy ajustados de lo que los podadores llaman “el espantoso negociado de la poda”. Esta tarea que la comuna puso en manos de la empresa Plantel terminó acordada por contrato directo, y ha generado un negocio con adicionales de un millón de dólares. La caída de Bruzetta podrá parecerle a algún idiota neutra hacia afuera, hacia la comunidad, que no lo es; pero hacia adentro, en la inestable conjunción de alianzas de GAP, ya trajo tormenta. Las concejales Viviana Roca y Verónica Beresiarte lanzaron esta semana la versión de la renuncia indeclinable de María del Carmen Viñas, llegando a ficcionar una reunión privadísima entre GAP y la ex edil socialista, en la que ella, dicen, habría quedado mal expuesta por la falencias de su área en el tema de los niños y niñas que revuelven basura en el predio de disposición final. A tanto llegó la operación, que calificadas fuentes del Legislativo no dudaban en asegurar hace algunos días que la renuncia de Viñas era un hecho consumado. Pero resulta que no se renuncia así nomás a catorce mil pesos por mes de salario. ¿Los derechos de los niños? El basural y su miseria quedan tan lejos…; ni los medios van hasta allí como no sea para hacer notas de color con algún extraviado que se presta a jugar al “surf” sobre la montaña de basura. Esta semana comenzó a desgajarse el cúmulo de mentiras desplegado públicamente sobre el traslado de los negocios de Alem a la Escollera Norte. No hay un consenso firmado entre la provincia y el Ministerio de Defensa para ceder la escollera a la comuna, como se dijo. Y en la Armada hay mucho malestar por lo que se considera una irresponsable conducta por parte del Ejecutivo marplatense.Toda la movida es para ganar tiempo. GAP, durante sus años de concejal, en cada ocasión habló de los “derechos de los vecinos” y en cada ocasión fustigó, en particular, a su predecesor Daniel Víctor Katz Jora por no solucionar esta compleja cuestión. No habrá, ni en 2009, ni en ningún momento, un desarrollo de estas características en ese lugar de la ciudad. Es evidente de toda evidencia que los recursos públicos de la comuna se están usando con fines personales. Un caso esperpéntico es la utilización de personal de Transportes 9 de Julio para hacer trabajos de limpieza y recolección de escombros en el Hotel Provincial. Si las tareas las pagó la comuna, hay cuando menos peculado de servicios. Sería útil, entonces, recordar que en este departamento judicial hay un ex funcionario condenado en dicha figura penal, César Daugerot, mano derecha del ex intendente Ángel Roig, cuya condena incluyó la inhibición para ocupar cargos públicos. La caída de Bruzetta, compañero de ruta de Lalanne y Niella, no es el fin: es el principio del fin. Lamentablemente para la gestión de los asuntos públicos de la ciudad.
Autor/Fuente:Jose Luis Jacobo (Semanario Noticias y Protagonistas)

SE CUMPLEN 78 AÑOS DEL NEFASTO ALZAMIENTO MILITAR QUE DERROCO A HIPOLITO YRIGOYEN

Amanecía el sábado 6 de setiembre de 1930 cuando unos aviones de guerra sobrevolaron la ciudad de Buenos Aires arrojando hojas con una proclama revolucionaria. Enseguida, cerca de un millar de efectivos militares, formados principalmente por cadetes del Colegio Militar de la Nación y de la Escuela de Comunicaciones, se pusieron en marcha desde El Palomar, a las órdenes del general José Félix Uriburu. El destino era la Casa de Gobierno, en la Plaza de Mayo; el objetivo, el derrocamiento del gobierno constitucional del radical Hipólito Yrigoyen, quien el día anterior había delegado el mando en el vicepresidente Enrique Martínez.Aquella mañana la columna de sublevados recogió a su paso considerable apoyo civil. El grueso del Ejército se mantuvo indiferente, pero tampoco defendió a Yrigoyen. El caudillo radical, viejo y enfermo, se había aislado cada vez más de los sectores populares que lo habían elegido presidente en 1916 y 1928. Don Hipólito tenía 78 años y es cierto que no las tenía todas consigo, pero la conspiración que comenzó a urdirse en su contra desde el mismo momento en que ganó las elecciones de 1928, que habilitaron su segundo mandato presidencial, se debió más a sus aciertos que a sus errores.Aquel 6 de setiembre, del que hoy se cumplen 78 años, el único incidente serio se produjo al pasar la columna de golpistas frente al edificio del Congreso, desde donde fue tiroteada por simpatizantes radicales.Un joven oficial del Ejército con una pierna enyesada pidió expresamente que lo dejaran participar del movimiento golpista e incluso fue filmado subido al estribo del auto de Uriburu: era Juan Domingo Perón.Cuando el líder golpista entró en la Casa Rosada sin encontrar resistencia, lo esperaba el vicepresidente Martínez, quien firmó la entrega del poder. Yrigoyen, quien se hallaba en La Plata, presentó a su vez la renuncia por escrito. Su humilde casa en Buenos Aires fue saqueada y destrozada por la turba. Dos diarios oficialistas fueron incendiados. Los desmanes fueron tales que obligaron al dictador Uriburu a establecer la pena de muerte sin juicio previo para quienes cometieran actos vandálicos. Natalio Botana, con el diario Crítica, había encabezado una feroz campaña psicológica preparando a la opinión pública para que aceptara el golpe. Terminaba así la primera etapa de gobierno popular en la Argentina y se consumaba el primer golpe de Estado en el país, una nefasta práctica que se repetiría ininterrumpidamente hasta 1983 en una suerte de péndulo entre gobiernos constitucionales y regímenes de facto.Uriburu, asumió la presidencia dos días después, frente a una Plaza de Mayo colmada de gente. Junto a él, en el balcón de la Casa Rosada, podía verse a los que serían sus ministros, conocidos rostros y apellidos de la oligarquía: Santamarina, Bosch, Sánchez Sorondo, Beccar Varela, etc.En su libro La República perdida (que fue llevado al cine en un documental dirigido en 1983 por Miguel Pérez), Luis Gregorich señala que, en realidad, Uriburu quería fundar un nuevo régimen de corte fascista. Había dicho con toda sinceridad: “Cumple a nuestra lealtad declarar que si tuviéramos que decidir entre el fascismo italiano y el comunismo ruso y vergonzante de los partidos políticos de izquierda, la elección no sería dudosa”. Ex inspector general del Ejército, a Uriburu lo llamaban Von Pepe, por ser cultor de la tradición militar prusiana. Sin embargo, este fascista vernáculo tuvo que conformarse con admirar al mandamás italiano Benito Mussolini, ya que el alemán Adolf Hitler y sus bestias nazis todavía no eran muy conocidos a nivel mundial. Manuel Gálvez contó que una dama de la oligarquía porteña dijo que “el general Uriburu es más grande que José de San Martín”, porque había echado a los radicales, “unos canallas y chusmas”, mientras que San Martín había echado a los españoles, que al fin y al cabo, eran “personas decentes”.La dictadura de Uriburu estableció una dura represión y hubo fusilamientos y detenciones masivas. En la “sección especial” de la Policía se introdujo por primera vez el uso de la picana eléctrica, instrumento que tendría después un éxito ininterrumpido.Aunque Yrigoyen, su jefe, estuviera confinado en la isla Martín García y por más que sufriese las persecuciones del nuevo régimen, el radicalismo demostró que seguía gozando del apoyo popular. El 5 de abril de 1931 hubo elecciones para gobernador y vice de la provincia de Buenos Aires. Contra lo que esperaba Uriburu, la fórmula compuesta por los radicales Honorio Pueyrredón y Mario Guido derrotó a la de los conservadores Antonio Santamarina y Celedonio Pereda.Las elecciones fueron anuladas. La gente no había aprendido a votar.Uriburu no pudo alcanzar ninguno de sus objetivos. La mayoría de sus amigos de la oligarquía no veían con buenos ojos los ideales fascistas y preferían las tradiciones británicas. El primer golpista argentino tampoco pudo convencer a Lisandro de la Torre, fundador de la democracia progresista, que aceptara ser candidato oficial en las próximas elecciones presidenciales. De la Torre optó por presentarse como candidato opositor, junto al socialista Nicolás Repetto.Entonces pasó a dominar las escena otro protagonista del golpe de 1930, el general Agustín Pedro Justo, quien había sido ministro de Guerra durante la presidencia del radical Marcelo Torcuato de Alvear.Para las elecciones, Justo, un “liberal” a la Argentina con el corazón puesto en Londres, inventó la “Concordancia”, un pacto entre conservadores, radicales disidentes y socialistas independientes, del que sería candidato. ¡Un número puesto!El 8 de noviembre de 1931, mientras el radicalismo estaba proscripto, Justo y su compañero de fórmula, el doctor Julio Argentino Roca hijo, ganaron las fraudulentas elecciones que dieron comienzo a lo que se denominó la “década infame”.Pocos meses después y ya casi olvidado, murió en París el general Uriburu. En sus funerales sin pueblo desfilaron las huestes de la Legión Cívica. Eran los paramilitares fascistas de la época, un poco más distinguidos y marciales que los que vendrían después.

Autor/Fuente: Ruben Alejandro Fraga(El Ciudadano.net)

viernes, 5 de septiembre de 2008

QUIEN QUEMO EL TREN EN CASTELAR ?

Ahora empiezan las teorías: opinan los sociólogos, los especialistas en transporte, los técnicos, los políticos del Gobierno y la oposición, los interpretadores. Este diario no es la excepción a esa regla que intenta encontrar alguna definición que tranquilice. Esta mañana incendiaron un tren en Castelar. Tiene que haber una explicación: fue el terrorismo, fue el Partido Obrero, fue Quebracho, fue la CIA, fue Bin Laden. A menos que decidamos acostumbrarnos a que alguien, cada tanto, incendie los vagones y el hecho deje de ser noticia. Así es en Francia con los automóviles incendiados en los barrios tercermundistas de los alrededores de París. Cada año los franceses asisten, impávidos, al incendio de unos 300 coches. Pero el tema recién llegó a los diarios hace dos, cuando incendiaron mas de mil. Mientras el Gobierno se enreda en la teoría del complot evita ver lo simple: fue el público quien quemó el vagón. Fueron los pasajeros quienes tiraron piedras contra la estación, quienes forzaron la salida de los vagones frente a un cortocircuito que terminó en una creciente nube de humo. ¿Por qué lo hicieron? –se persignan los funcionarios. ¿Buscan la Patria Socialista? ¿Creen que toda propiedad es robo? ¿Quieren desestabilizar a Cristina? ¿Están contra el tren bala? Es mucho más simple: quieren viajar como personas. Y, ya que estamos, quieren vivir como personas, y trabajar como personas. Viajan un día, y otro, y otro, y otro más como sardinas en una lata aplastada, expuestos a los carteristas y a las tocadas de culo, con el frío que te hace un tajo en la cara al lado de la ventana y el convoy que se atrasa, que queda detenido en medio de la nada, sin nadie que explique alguna cosa, sentados en el incómodo sillón de un tren de mierda. Viajan un día, y otro, y otro, y otro más sin saber nunca a qué hora llegan, ni a qué hora salen, ni si llegarán o podrán salir. Viajan en trenes que, estatales, perdían un millón de dólares por día y que ahora, privados, pierden un millón de dólares por día (del Estado). TBA, la propietaria del tren que ardió en llamas, recibirá 140 millones de pesos este año en concepto de subsidio. Los que quemaron el tren son los que pierden todos los días para que otros ganen. Después llegaron los activistas y después los chorros. Cómo no iban a llegar si era esa tierra de nadie. La policía, como siempre, llegó al final. ¿Quién quemó, entonces, el tren en Castelar? Gente que dijo basta. Personas cuya paciencia está por colmar el vaso: usuarios estafados, pibes que iban al colegio o a la facultad o al laburo, desocupados a la pesca, vecinos, gente cansada de que le falten el respeto.
Autor/Fuente:Jorge Lanata (Diario Critica)

jueves, 4 de septiembre de 2008

MAS NOMBRES EN EL TRIPLE CRIMEN DE GENERAL RODRIGUEZ

En el día de ayer -2 de septiembre- le pregunté al juez Federico Faggionato Márquez si llamaría a declarar a Ibar Esteban Pérez Corradi, la persona que Sebastián Forza había denunciado en dos oportunidades por amenazas y que la embajada de Estados Unidos ha sindicado como el intermediario entre narcotraficantes y droguerías vernáculas. Esto significa que Pérez Corradi es un eslabón clave en la investigación por la muerte de los empresarios en General Rodríguez. Sin embargo, el magistrado aseguró que iba a ver cómo se iban dando los acontecimientos antes de avanzar contra este, demostrando que sólo se seguirá una línea de investigación: la de los cárteles de la droga mexicanos, dejando de lado todo lo vinculado a laboratorios medicinales -aún cuando se trata de la otra cara de la misma moneda- y la relación política consecuente. La mera aparición de Faggionato Márquez en esta trama fue un mal presagio para muchos y así se hizo saber pertinentemente a través de las virtuales páginas de este periódico. Se trata de un magistrado fuertemente alineado con Balcarce 50 y condicionado por la media docena de denuncias que penden sobre su cabeza en el kirchnerista Consejo de la Magistratura. "Es el Norberto Oyarbide de la provincia de Buenos Aires", me dijo un colega, en referencia al fuerte alineamiento que este último posee con la Casa Rosada. Esto significa que Faggionato Márquez jamás profundizará su investigación en los vínculos políticos de los asesinados, ni en los verdaderos dueños de ciertas droguerías y laboratorios medicinales, ni en los sospechosos aportes a la campaña a Cristina Kirchner. La trama y el revés Como aseguró este periódico -en exclusiva- el viernes 29 de agosto próximo pasado, agentes de la Policía Federal detectaron varios cruces de llamados telefónicos entre el ex funcionario kirchnerista Claudio Uberti y el asesinado Sebastián Forza. Inmediatamente, apareció en la mira de la investigación el nombre de Manuel Poggi, un funcionario de la localidad de General Rodríguez que, se especula, será el nuevo "perejilazo" de la investigación. No sólo el contacto con Uberti es real, sino que Forza tenía un fuerte vínculo con Victoria Bereziuk, la secretaria de este. El dato fue oportunamente confirmado por Solange Bellone, viuda del asesinado empresario. Esta es la parte de la trama que teme el oficialismo que se haga pública y es en ese contexto que debe entenderse la sorpresiva irrupción de Faggionato Márquez. Mal que le pese al kirchnerismo, una importante e independiente revista de actualidad e investigación llevará a su portada los detalles de este tema. La otra punta que se intenta tapar en estas horas es la vinculada a ciertos personajes -poderosos ellos- relacionados a lo más granado de la política provincial. El ex senador Horacio Román (1), el intendente de Merlo, Raúl Otacehe y hasta el propio Hugo Moyano son algunos de los nombres que aparecen mencionados en boca de los pocos "arrepentidos" del expediente. No casualmente Moyano es quien más defiende en estos días la gestión de Héctor Capaccioli al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud. Este último es quien ha manejado a su antojo -siempre con la venia de Néstor Kirchner- los aportes en torno a la campaña de Cristina Fernández en octubre de 2007. A pesar de los dichos oficiales a este periódico, sobre que Capaccioli sería eyectado de su cargo en breve, nadie se ha animado a tocarlo aún. ¿Tendrá que ver con los secretos que guarda el funcionario respecto del verdadero origen de los fondos de la campaña de la ex primera dama?Lo que no se dice Insólitamente, las hipótesis más fuertes de los investigadores del triple crimen de General Rodríguez van en contra de los intereses del kirchnerismo y, a la sazón, del sospechado juez Faggionato Márquez. Mientras el magistrado asegura que todo es parte de un ajuste de cuenta de narcos mexicanos, los especialistas están casi convencidos de que se trató de mano de obra local. "Los que mataron a estos pibes conocían la zona como la palma de sus manos. Acá los narcos no tienen nada que ver (...) ¿Les convino acaso la repercusión negativa que tuvo todo esto y que les cortó un negocio millonario? Acá está la policía de la provincia de Buenos Aires, tal vez con la connivencia de alguien más", aseguró uno de los investigadores a Tribuna de periodistas hace pocas horas. Otra hipótesis que crece con fuerza tiene que ver con el móvil del crimen: a esta altura, se cree que Forza quiso acaparar un mercado millonario, el de la efedrina, que perjudicaría a pesados personajes del "submundo" de la mafia de las droguerías y laboratorios medicinales. En ese marco se entenderían las amenazas contra su persona por parte de Pérez Corradi, las cuales quedaron refrendadas en la Justicia. Para poder resolver el caso, hay que escarbar en este último punto, donde los negociados con medicamentos se mezclan con la importación de precursores químicos e importantes droguerías que poseen jóvenes testaferros al frente de ellas. En esa línea, Pérez Corradi sería la cabeza más visible, seguido por un grupo de personas que aún no aparecen siquiera mencionadas en la causa judicial. Uno de los que debería investigarse es Marcelo Abasto, un joven sanjuanino titular de droguería Multifarma que ostenta el mismo récord que el de los asesinados: aportó dinero a la campaña presidencial y posee docenas de cheques rechazados por un total de $1.361.872,22. Otra vez la misma pregunta ¿Cómo se entiende que todos estos empresarios, con negocios millonarios a través de organismos públicos y privados, tengan sus cuentas en rojo? ¿Quién está detrás de todos ellos? Abasto está fuertemente vinculado con el procesado Luis Marcelo Tarzia, otro de los "empresarios farmacéuticos" que están en la mira de los investigadores -fundador de Pharma Trade Group-, ya que se presume fuertemente que fue él quien presentó a Forza a un grupo de narcotraficantes. Ambos, dicho sea de paso, están relacionados al sospechado Pérez Corradi.Concluyendo A medida que avanza la causa, aparecen más elementos de prueba, los cuales son oportunamente manipulados de acuerdo a los intereses que se mueven en las sombras. Asombrosamente, los medios de información se mueven al compás de esta manipulación. Si realmente se quiere hacer justicia, debería investigarse la "sociedad" integrada por las personas mencionadas anteriormente, a las que debe agregarse los nombres de los hermanos Marcelo y Diego Colosa, proveedores de la obra social del Hospital Militar y que sugestivamente suelen viajar permanentemente de Perú a Buenos Aires. El nexo entre estos y los demás mencionados es un supuesto abogado llamado Guillermo Martinero, quien no sólo cambiaba cheques a los hermanos Colosa, sino también a Pérez Corradi, Forza y los otros nombrados. Todo es parte de un mismo rompecabezas que, de a poco, va mostrando ser parte de una novela maldita.
Autor/Fuente :Christian Sanz(Tribuna de Periodistas)
(1) El nexo entre todos los sospechados moronenses sería un hombre de apellido Ormaza. Por caso, allí habría que buscar el vínculo entre el policía José Luis Salerno y Román.

martes, 2 de septiembre de 2008

LA PRESIDENTA DE LA NACION CRISTINA KIRCHNER ANUNCIO QUE LA ARGENTINA CANCELARA LA DEUDA CON EL CLUB DE PARIS

La presidenta Cristina Fernández encabezó el acto del Día de la Industria, donde anunció una serie de medidas para el sector. Allí, informó la decisión del Gobierno de que se cancele la deuda del Club de París.
Cristina Fernández durante el acto en el que se celebró el Día de la Industria, anunció una serie de medidas para el desarrollo del sector. En su discurso, que pronunció por cadena nacional desde el Salón Blanco, la mandataria destacó que "hubo una expansión del sector y movilidad empresarial ascendente". También, señaló que para el Gobierno el desendeudamiento es una política de Estado.La Presidenta afirmó que "entre el 2003 y el 2007 han surgido en la Argentina más de 10 mil empresas industriales". Esa expansión y movilidad ascendente es el "correlato que provoca la otra movilidad, la del trabajo y mejores salarios".Entre las medidas para el sector, la jefa de Estado anunció que el Banco Nación dejará inaugurada un área para la atención de pequeñas y medianas empresas para "atender exclusivamente sus demandas de financiamiento y crédito".También, la mandataria señaló que firmó el decreto "en materia de protección a la industria contra el dumping", que era "un reclamo largamente esperado por el sector". Y agregó que este decreto "tiene por objeto facilitar y aportar todos los procedimientos y tiempos en materia de denuncia de dumping como una protección a la industria".En otro tramo del discurso, Cristina Fernández solicitó un "compromiso de los empresarios para que esta protección para fomentar más industrialización no tenga impacto ni en el precio ni en la calidad ni en la entrega".En el marco de esta celebración, la jefa de Estado anunció que el Gobierno cancelará la deuda con el Club de París: "Instruyo al ministro de economía para que utilizando las reservas de libre disponibilidad del Banco Central cancele la deuda del club de París". Al respecto, recordó que "la fecha de corte de la deuda del Club de París tiene la edad de la democracia y el 45 por ciento de esa deuda inclusive es anterior al 10 de diciembre del 83"."Esta decisión reafirma también la voluntad de pago de la Argentina" subrayó Cristina Fernámndez y sostuvo que "pone a todas las empresas con la posibilidad de financiamiento, pero lo que trasunta es la decisión estratégica para avanzar en la industrialización con movilidad ascendente en un trípode de una sociedad en desarrollo"."Se pueden hacer muchos discursos en lo social, pero si el país no cuenta con el financiamiento necesario todo queda en voluntarismo", subrayó la mandataria.En ese sentido, agregó que son "seis países los que representan esa deuda" entre los que están "Alemania, Japón, Holanda, Italia, España y Estados Unidos". Además, sostuvo que esa deuda es una "de las más genuinas porque prefinancia exportaciones, no es deuda de carácter financiero".También, la Presidenta pidió a los argentinos y, en especial, a los que "tienen la responsabilidad de generar riqueza y trabajo" a "mirar con mejores ojos" al país:"El único pedido que le hago a todos los argentinos, cualquiera sea la responsabilidad que tenga, es mirar con mejores ojos a su propio país, a nuestra economía y nuestras realidades".La mandataria agregó que el país necesita confianza "se lo merece, porque le ha dado a todos muchas oportunidades, tal vez la que muchos no le dieron a nuestro país cuando se sucedieron planes económicos que fueron apoyados y terminaron con todo lo que se había construido". Por último, afirmó que quería hacer este anuncio en este día porque "apuesto firmemente a todo lo que sea producción".En el acto, estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el ministro de Economía, Carlos Fernández; la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont; los secretarios de Industria, Fernando Javier Fraguio y de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, gobernadores y vicegobernadores provinciales, entre otras autoridades. También, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, así como otros miembros de la conducción de esa entidad, del sector industrial e invitados especiales.
Fuente www.presidencia.gov.ar