viernes, 2 de mayo de 2008

CRISIS IMPERIALISTA,CRISIS DE DOMINACION

La crisis imperialista y los coletazos financieros mundiales constituyen una limitación estructural del capitalismo local. La explosión de la burbuja inmobiliaria yanqui y la recesión en marcha afectaron directamente a diversas entidades financieras (algunas quebraron), y dieron sus primeros coletazos a importantes bancos, no sólo norteamericanos.
Las caídas en las bolsas del mercado financiero internacional no se limitaron sólo a EE.UU., sino que fueron un fenómeno global, golpeando también a Europa. Por ejemplo, Inglaterra debió lanzar un plan financiero para evitar que la crisis crediticia yanqui cause más daño a su economía y al sistema bancario. Y el Citybank sufrió el despido de su Presidente Charles Price ante la imposibilidad de justificar el esfume de 369 mil millones de dólares.
Asimismo, debemos destacar que la crisis viene afectando directamente a la propia China, cuyas exportaciones mayoritariamente van a tierra norteamericana.

Esta crisis acentúa la política de intervención y expoliación guerrerista yanqui a escala global. De este modo, se extiende desde Oriente hasta América Latina esta profundización de la beligerancia. Frente a esto se reestructura la resistencia global de los pueblos que no se alinean con los planes del imperialismo yanqui y plantean la construcción de alternativas políticas independientes, la defensa de la soberanía nacional y de los recursos estratégicos.
Los pueblos del Sur y en general los pueblos de nuestra América, vienen protagonizando un cambio de época que pone en clara desventaja al imperialismo y sus intereses en la región.
Sin embargo es necesario estar atentos en detectar las amenazas que desde el Pentágono y el comando sur se diseñan para agredir a los pueblos y procesos de cambio y frenar la resistencia de otros. En el proceso de recuperar el terreno perdido en lo que se ha denominado el patio trasero del imperialismo norteamericano.
A América Latina la necesitan como retaguardia imprescindible para sus piráticas incursiones en el resto del orbe. Las economías al sur del Río Grande constituyen un enorme mercado para sus productos, una fuente de materias primas a precio de quema y, como si fuera poco, la mano de obra abunda y es barata. Los linces de las finanzas siempre han sacado jugosas ganancias a sus inversiones en esta región del continente. Se trata entonces de afianzar la garra. Además, la retaguardia del imperio debe lucir democrática. Exhibir la democracia de la "era americana", erigida sobre la base de que centenares de millones de seres trabajan para un puñado de monopolistas: democracia que de tal no conserva sino el nombre y algunos signos exteriores.
Colombia dentro de este escenario, sirve y servirá como punta de lanza, para la agresión imperialista a nuestros pueblos. Pretenden transformar a este país en el Israel de América Latina.

En nuestro país, en este escenario, la disyuntiva "década del '90" / "gestión K", se ha ido diluyendo para remarcar la continuidad de muchos de los rasgos más apremiantes del llamado "neoliberalismo". Los beneficios a partir del ascenso de los precios de los comodities, la reprimarización de la economía, la permanencia de la desestructuración del aparato productivo, los resortes de la economía en manos de los monopolios (cuyos intereses garantiza el Estado), son algunos aspectos a tener presentes para subrayar "continuidad" y "limitación" del proyecto planteado por las clases dominantes para este período.

Las propias bases materiales del régimen enmarcan la creciente regresión de la distribución de la riqueza, aunque en lo discursivo los K planteen la "teoría del derrame" ante los "históricos" números de superávit fiscal y reservas del Banco Central. Para ser gráficos, en un extremo se posa el aumento de la precarización laboral, la súper explotación y la pobreza; y en el otro la brutal concentración de las riquezas en unas pocas manos.

Es preciso remarcar que esos números "históricos" y "record" no son más que artificios mediáticos en términos de su real utilización ante una profunda crisis financiera internacional. Con la crisis imperialista norteamericana, con el crecimiento de los bonos de deuda sobre el conjunto de divisas del Banco Central, con millonarios subsidios a las privatizadas y para forjar diques de contención ante la negada inflación creciente, con las exigencias del Club de París y con la imposibilidad de dar curso a las contradicciones interburguesas desarrolladas en el conflicto del campo, la desconfianza de los inversores se expresó a fines de abril en la huida al "Riesgo Argentino". El desplome de las cotizaciones y bonos no hacen más que reafirmar, en el plano financiero, las limitaciones del proyecto kirchnerista. Como también el imperceptible margen para maniobrar ordenadamente en política. Algunas empresas como Telecom, Molinos y el Grupo Galicia se desvalorizaron entre un 5 y un 6%.

Las falsas alternativas "nacionales y populares" quedan en evidencia ante el avance de la crisis y de la necesidad de las clases dominantes de embestir los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre.
El resquebrajamiento del régimen de dominación pone a la orden del día la necesidad de forjar consecuentemente, sin desmayos, Proyecto Revolucionario capaz de generar los profundos cambios que necesita nuestra Patria, es decir, un Proyecto político que cimiente en el pueblo trabajador una voz de protesta, esperanza, lucha y Resistencia.

Comunicado del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Argentina,
PRT-SANTUCHO

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