Veronica Smink
BBC Mundo, Argentina
La XX Cumbre Iberoamericana está marcada por las ausencias de varios presidentes.
Las filtraciones diplomáticas de Wikileaks y la ausencia de último minuto de varios jefes de Estado marcaron el comienzo de la XX Cumbre Iberoamericana que se desarrolla este viernes y sábado en el balneario argentino de Mar del Plata.
Sin embargo, eso no disuadió a los responsables del encuentro de la meta propuesta para esta reunión: mejorar la calidad de la educación en América Latina a través de un plan educativo regional.
La propuesta, que lleva el título "Metas educativas 2021: La educación que queremos para la generación de los bicentenarios", fue presentada este viernes por el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Álvaro Marchesi, desde su sede en Madrid.
Según Marchesi, se trata de "un documento con compromisos muy específicos, con niveles de logro muy concretos y costos establecidos país a país, programa a programa y año a año".
El proyecto, que abarcará a 21 países de América Latina y el Caribe, contempla una inversión aproximada de US$100.000 millones, en los próximos 11 años.
Para algunos críticos, se trata una suma demasiado ambiciosa para una región en la que no hay países desarrollados. La crisis económica por la que atraviesan España y Portugal, los principales socios de la península ibérica, también podría limitar la ayuda de estos países.
Sin embargo, Marchesi se mostró optimista sobre el plan, asegurando que "Iberoamérica vive una situación de bonanza, con un promedio de crecimiento de 4,5% para 2011", por lo que "no es una quimera que estos pueblos tengan la educación que merecen".
¿Un plan para todos?
Pero, ¿es posible que una región con niveles de economía y educación muy disímiles compartan un proyecto común de desarrollo?
El director de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Unesco, Jorge Sequeira, dijo a BBC Mundo que si bien hay grandes diferencias interregionales, todos los países comparten metas comunes.
"Hay ciertos temas que son universales, como la docencia, la calidad de la educación y la violencia en las escuelas", enumeró.
Para Sequeira, hay que "pensar globalmente pero actuar localmente".
El experto sugirió fomentar lo que llama la "cooperación sur-sur", donde, por ejemplo, los países del Mercosur, que han logrado la universalidad de la educación, colaboran con los países de América Central, en donde la cobertura aún no es total.
Experiencias exitosas
La Unesco aboga por implementar en la región los programas para dar un computador a cada estudiante.
Según el responsable regional de la Unesco, hay muchas experiencias educativas que han tenido éxito en diversas localidades y que podrían aplicarse en otras regiones.
Un ejemplo son las escuelas que enseñan en dialectos indígenas y que han permitido que muchos niños de pueblos originarios tengan una educación formal.
De acuerdo con Sequeira, el problema del idioma es uno de los principales obstáculos para mejorar la educación en muchos de los países andinos.
En tanto, los programas implementados en Uruguay y Argentina para proveer de una computadora a cada estudiante también podrían servir de ejemplo a otros.
En todos los casos, se trata de experiencias que fomentan la inclusión social a través de la educación, que es, justamente, el lema de esta cumbre iberoamericana ("Educación para la inclusión social").
"No podemos crecer solamente con el precio de las materias primas. Tenemos que crecer sobre la base de la economía del conocimiento y es eso es la educación, ahí parte todo", sintetizó el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.
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