lunes, 10 de septiembre de 2012

CAMBIAMOS O SUCUMBIMOS

Escribe Dr. Gustavo Demarchi

Ante la decrépita imagen del Gobierno K debe formarse una coalición opositora, con la sola exclusión de cualquier clase de socialismo, corresponsables de la decadencia.
No por conveniencias o aspiraciones electoralistas.
Su objetivo deberá ser sacar a la Argentina de este tobogan hacia el pasado socializante y de energumenismos como el Camporismo.
Se necesita, para salir de esta Argentina intimidada por la inseguridad, la violencia y la corrupción, contar con una clase dirigente surgida del aparato productivo y con profundo amor a la patria y que vuelva a poner a las Fuerzas Armadas en la consideración positiva de los argentinos. Sus errores ya fueron pagados con creces en contradicción con el tratamiento dado a los terroristas impunes y, en no pocos casos, cumpliendo funciones de gobierno .
Se debe procurar un grupo de ciudadanos que vaya al gobierno a dejar y no a robar como los K.
Una nueva Junta de Mayo que nos libere, esta vez, de los forajidos que ostentan el poder.
Seria saludable que estuviera formada por una fuerza dirigente relativamente independiente en lo económico y capaz de poder construir condiciones materiales para actuar de manera independiente de los lobys corporativistas.
Para volver a tener un país donde se pueda opinar y discutir sin correr el riesgo de ser encarcelado o escrachado por bandas paragubernamentales.
Esto es posible. Hay una parte creciente de argentinos asqueados de la demagogia y el latrocinio K.
Hay ciudadanos que nada le deben a este abstruso régimen, por el contrario son importantes "acreedores" del mismo.
Siguen existiendo hombres y mujeres que no temen a la Tatcher del atril ni a sus formaciones parapoliciales como La Campora y el grotesco "vatayon militante".
Va de suyo que ,entonces, la dictadura K ha generado dos Argentinas : una vieja que se va y una nueva que va mostrando su aurora superadora.
La Argentina vieja es la que gobierna (?) y que se aferra a las lealtades personales sin otro contenido que las consignas vacías de contenidos y discursos mentirosos. De ahí su obsesión reeleccionista que garantice impunidad, sin importar la salud mental de la "fuherer" .
La argentina nueva que se avisora es la que aspira lealtad a la ley , a las instituciones republicanas y a la Justicia individual y social.
El kirchnerismo y sus aliados socialistas y terroristas del 70 son el pasado vergonzante.
Es posible,eso si, que aquellos que en algún momento hayan sostenido esta deplorable lealtad personal hacia los K la traicionen y se puedan sumar a lo nuevo. Estos no deben ser dubitativos como el Gobernador Scioli: o concreta una traición liberadora o se mantiene bajo el vasallaje humillante que le impone periódicamente la presidente con indisimulable saña.
La nueva Argentina debe apoyarse no solo en el accionar institucional republicano, sino que deberá valerse de un estado pequeño eficiente y controlador de la actividad oficial como privada desterrar el pesado y burocrático estado interventor y empresario.
En oposición al estado centralizado enorme e ineficiente que espanta y persigue la actividad privada como la inversión productiva.
Debe terminar el estado omnipresente en actividades que le son ajenas donde el lenguaje coloquial es la extorsión de la caja o el accionar escrachante de unas mujeres de pañuelos blancos manchados de estafas.
Este presente, signado a ser pasado, descalifica por el deterioro y la corrupción como por los oportunistas de otras tribus políticas. Ello lo hace contener a dos clases de camaleones: Mientras unos cierran los ojos otros cambian de colores, donde los partidos, por ese escatologico fenómeno, se asemejan a Iglesias sin fieles.
Toca a la Argentina nueva, post-dictadura populista, reconstruir la República desplazando al hades los vicios y corruptelas del kirchnerismo, sin vagos rentados, sin delincuentes formando el gobierno y recuperando, con trabajo, seriedad y previsibilidad el protagonismo internacional, sumandonos al mundo desarrollado y abandonando estúpidas alianzas con dictaduras opresoras de pueblo como los gobiernos de Cuba, Venezuela y Uganda entre otros.
Para todo ello se necesita algo mas que los cacerolazos, es necesaria la convicción de que queremos un futuro diferente , productivo y libre de autoritarismos socializantes.
Se puede !

No hay comentarios: